La historia de Daniela
Normalmente comparto los testimonios de mis clientes por aquí. Pero en esta ocasión mi cliente decidió escribir su testimonio a modo de una historia corta, que he decidido compartir en su total extensión. Que su historia sea una fuente de inspiración para vos, tal y como Daniela lo ha sido para mí.
“Me encontraba en un momento muy difícil de mi vida. Un momento de duelo conmigo misma, donde se me juntaron diferentes acontecimientos y no tenía la actitud ni fuerza mental para abordar el problema. No tenía un orden en mi día a día ni una motivación para hacer algo nuevo o hacer cosas que me gustaban mucho hacer y mi entorno notaba este cambio.
Yo quería volver a encontrarme y darle un significado a las situaciones en las que me encontraba, porque siempre he sido una persona que busco el significado a algo para poder entenderlo. Buscaba estar bien y ver felicidad en los momentos. De expresarme y querer todas mis emociones que hacen parte de mi. De experimentar. Pero en ese momento no sabía cómo hacerlo.
Mi mayor aprendizaje ha sido aceptar y querer mis emociones, expresarlas, sentirlas y aceptarlas. Una vez que las sientes y las aceptas, empiezas a ver diferentes perspectivas de los acontecimientos. Estamos hechos de emociones.
Además, he aprendido a respirar bien en momentos difíciles, un hecho que consideramos sencillo, realmente no es tan sencillo como parece.
Otro hecho importante, ha sido buscarle un significado a las situaciones, aceptarlas y tener un recuerdo bonito que estará siempre conmigo. Soltanto un dolor y transformarlo en amor. Fue un hecho bonito e inolvidable.
Como acto de amor propio y de celebración, fue el fijarme en que he tenido logros y los he celebrado con pequeños gestos, dentro de lo malo siempre hay algo por el cual hay que celebrar y hay que expresarlo.
Por último y no menos importante, aprendí a conectar con mi mente, sabía que la mente tiene poder pero no me imaginé que ese poder era tan grande. El hecho de conectar con uno mismo, también se obtienen respuestas que guardamos en lo profundo de nuestro ser.
Hoy por hoy, me siento muy feliz, tranquila y con una actitud de triunfadora… de recordar cuando conocí a Raquel, lo apagada y triste que yo estaba y después de 3 meses de trabajo juntas y conmigo misma, puedo decir que sí pude levantarme, si pude a volver disfrutar, a volver hacer mis hobbies, a enfrentar mis emociones y abrazarlas, aprender a no ser tan auto-exigente y darme mi tiempo, a poder aconsejar a mi entorno desde otra perspectiva. En conclusión, a brillar otra vez.
A toda persona que se encuentre en una situación difícil y no encuentre una salida o cómo abordar situaciones, recomiendo hacer sesiones con ella. Puesto que me ha ayudado muchísimo, superó mis expectativas. Siempre hay una salida, siempre se puede aprender. Cuidar nuestra salud mental o querer superarnos a nosotros mismos es el mayor acto de amor y regalo que nos podemos hacer a nosotras/os mismos/as. Las herramientas que he aprendido con ella sé que las tendré siempre presentes en mi vida y ahora estoy preparada para seguir aplicándolas.
Gracias Mamá y Raquel.” - Daniela